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sábado, 22 de enero de 2011

A 79 años de la masacre campesina en Occidente


La decada del 30 marco lo que se llamo la oligarquia cafetalera, a pocos años de que los indigenas habian perdido sus tierras al decretar la Ley de Ejidos, la pobreza de nuestros indigenas era muy grande, en 1929 habia nacido un partido en las cercanias del lago de Coatepeque con el ejemplo de la Union Sovietica, era el Partido Comunista, que organizaba a los trabajadores con su lider Agustin Farabundo Marti, dos gestas se iniciaban una politica en la zona central, con universitarios como Luna y Zapata y los artesanos como Miguel Marmol, junto al Socorro Rojo, se conjuraban para atacar los cuarteles sin embargo una noche antes caen presos los tres lideres quienes mas tarde serian fusilados, en la zona occidental, pueblos como el de Izalco, Cayuco, "Entre los municipios en donde se realizó con mayor fuerza se pueden mencionar Juayúa, Izalco, Tacuba y Nahuizalco. En estos municipios las fuerzas insurgentes asestaron ciertos golpes a los representantes del Estado burgués encargados de los gobiernos locales. Para las clases dominantes este hecho fue visto como algo vandálico, pero contrario a ello la insurrección de 1932 fue un legítimo derecho del pueblo a levantarse contra el gobierno y el sistema político que le oprimía, a luchar por recuperar lo que las clases dominantes le robaron".
Feliciano Ama antes de ser ahorcado

El izalco ese dia hizo una erupcion que cubrio de ceniza la zona, eso aprovecharon los indigenas quenes atacaron las comandancias locales, ganando terreno, con los caciques Feliciano Ama y Francisco Sanchez asesinados despues por las ordas militares, el levantamiento insurreccional hizo reaccionar a las fuerzas militares titeres de la oligarquia y mientras se combatia con machetes y objetos de labranza, ellos atacaron con mausers ametrallando miles de campesinos, a quienes llamaban bolcheviques confundiendo los dos movimientos esta accion acabo con nuestra cultura nahuat ya que asesinaron a mas de 30 000 indigenas, estuvieran o no participando este genecidio etnico era la respuesta brutal de un regimen que seria la dictadura mas sangrienta en los años venideros.

Segun un articulo del blog El Torogoz nos cuenta que "Antes de la medianoche del día 22, con la erupción del volcán de Izalco como marco cinematográfico, varios miles de campesinos se lanzaron a la invasión de poblaciones como Villa Colón, Juayúa, Salcoatitán, Sonzacate, Izalco, Teotepeque, Tepecoyo, Los Amates, Finca Florida, Ahuachapán, Tacuba y otras poblaciones más, azuzados por los dirigentes comunistas y armados con machetes y algunos cientos de fusiles Mauser, dejados por Araujo en sus manos para organizar la defensa de su régimen tambaleante.

Como miras principales, los ataques iban dirigidos contra cuarteles, guarniciones de policía, oficinas municipales y de telégrafos, al igual que contra casas de reconocidos terratenientes y comerciantes de la zona, muchos de ellos extranjeros, como fue el caso de Emilio Redaelli, trabajador de la casa Daglio, asesinado con lujo de barbarie tras la violación de su esposa y el incendio de su hogar en Juayúa, tomada por las huestes de Francisco Sánchez.

Desde la madrugada del día 23, tres intentos de toma son repelidos por las ametralladoras “tartamudas” del bastión militar de la ciudad de Ahuachapán, comandado por el general José Guevara, lo que impide que las compactas masas se tomen la ciudad, mas no que destrocen la alcaldía. En los muros de la fortaleza, un hijo del militar contempla los frutos que producen la crisis, el fanatismo político y el alcohol extraído de las tiendas saqueadas. Años más tarde, una vez entrenado por el ejército estadounidense, ese niño de doce años pasaría a ser conocido en la historia nacional como el general José Alberto “El Chele” Medrano.

Tacuba es tomada por asalto por los 1500 comunistas que dirige el estudiante universitario Abel Cuenca, quien se encuentra con el grave problema de tener que alimentar a tan grandes cantidades de población, a la vez que busca evitar que continúen las violaciones y el pillaje generalizado, para poder establecer un gobierno regional alternativo.

En la mañana del día 23, los insurrectos realizan un frustrado intento de tomarse el cuartel de Sonsonate. Su herido comandante, el coronel Ernesto Bará, conduce la acción de rechazo, en la que perecen más de sesenta insurrectos, a cuyas fuerzas bombardea un avión en otros puntos del occidente salvadoreño.

Por disposición del Presidente, varias columnas de soldados, policías y guardias nacionales parten por tren desde San Salvador hacia las zonas insurrectas. Viajan bajo las órdenes expedicionarias del general José Tomás Calderón. Una vez han hecho su labor en el departamento de La Libertad, retoman Colón y Sonzacate, desde donde dirigen la captura de la plaza de Izalco.

Entre los días 24 y 25, las fuerzas militares gubernamentales entran en Nahuizalco, Juayúa -donde pasan por las armas a Francisco Sánchez, capturado en San Pedro Puxtla-, Ahuachapán y Tacuba. Esta última población representa la más grande batalla de la revuelta, porque los más de cien fusiles en poder de los campesinos dificultan la labor de las fuerzas gubernamentales, que en dos horas y media de combate incendian chozas y casas para obligar la salida de los atrincherados, con el fin de ultimarlos a campo abierto".

Fue tal el levantamiento insurreccional que los imperios se aprestaron a colaborar para asesinar a nuestros indigenas con un odio ancestral como lo mencionan los historiadores "El intervencionismo extranjero estuvo presente. Como producto de ello se hicieron presentes, en el Puerto de Acajutla, barcos de guerra de Estados Unidos (Róchester) y barcos británicos (Skeena y Wancouver) bajo el argumento que su función era la de proteger los intereses de las personas e inversiones de esas naciones que residían en El Salvador".

Como un homenaje a los heroes que cayeron en 1932 va este pequeño epitafio de Farabundo Marti "Cuando la historia no puede escribirse con la pluma debe escribirse con el fusil" jamas el pueblo salvadoreño debe olvidar su historia, sus verdaderos heroes y heroinas, no las que los burgueses nos han insertado en el cerebro, si no los nuestros Farabundo Marti, Luna, Zapata, Feliciano Ama, Francisco Sanchez, solo son los nombres que representan que los pueblos son capaces de luchar pos su dignidad, recordamos esta fecha con una profunda inspiracion, ni un paso atras ni para tomar impulso.-
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